La vitamina D ayuda a la absorción del calcio en el cuerpo, el cual es un elemento esencial para el desarrollo y mantenimiento de dientes y huesos sanos. El calcio también es importante para las células nerviosas, incluyendo el cerebro. También ayuda a mantener los niveles sanguíneos adecuados de calcio y fósforo.

La vitamina D se encuentra en los siguientes alimentos:

Productos lácteos como: el queso, la mantequilla y la margarina, la leche fortificada, Pescado y Ostras principalmente.

La carencia de esta vitamina produce el raquitismo y osteoporosis, pero su ingestión exagerada puede ocasionar cálculos renales, vómito y debilidad muscular.

Un último detalle, la asimilación de la vitamina D por el cuerpo humano, sólo ocurre cuando nos exponemos al sol (no exageradamente). Con un poco de sol diario podemos poner a funcionar esta vitamina.